Imagínate esto: un pasillo concurrido y agitado lleno de estrés. Así es la terminal del aeropuerto. La parte positiva es que los huéspedes tienen la opción de escapar a cualquier lugar que no sea ese. Descubre un increíble oasis de tranquilidad, una suite privada, una superficie para dormir salida del séptimo cielo y un sólido escritorio esperándote. ¿Relajación o productividad? Tú decides.