Después de un fin de semana lleno de adrenalina e impulsado por la dopamina en Sin City, no hay mejor manera de relajarse que una visita rápida a este sitio. Un ambiente tranquilo, silencioso y discreto, lejos de la concurrida terminal te espera. Disfruta de las increíbles vistas de la terminal, deléitate con un coctel o recuéstate para tomar una rápida siesta reparadora.