Hay viajes que se disfrutan sin prisas, entre caminos rodeados de viñedos, quesos artesanales y pueblos donde el tiempo parece avanzar más lento. La ruta del queso y el vino en Querétaro se ha convertido en uno de esos recorridos perfectos para escaparse un fin de semana y descubrir otra cara del estado. Entre copas de vino, terrazas, ranchos y calles llenas de encanto, destinos como Tequisquiapan ofrecen una mezcla ideal de gastronomía, tradición y calma para quienes buscan nuevos lugares para viajar cerca de la ciudad y déjate consentir por la naturaleza, el enoturismo, una exquisita gastronomía y muchos años de historia.
Para empezar el recorrido, te recomendamos visitar Tequisquiapan, uno de los 132 Pueblos Mágicos de México. En la Plaza Miguel Hidalgo, encontrarás el tradicional kiosco y la icónica parroquia de Santa María de la Asunción, la cual se caracteriza por su diseño neoclásico de principios del siglo XX. Al caminar por las calles de Tequisquiapan, encontrarás distintos lugares para comer, comprar artesanías y probar un poco de lo que podrás conocer y saborear en la ruta del queso y el vino en otras localidades de Querétaro.
Comencemos con el queso. La primera parada que te recomendamos es en el municipio de Huimilpan: el Rancho San Josemaría, especialista en la producción de leche de oveja. A lo largo de 15 años, la calidad de sus quesos ha sido mundialmente reconocida por los World Cheese Awards y el Concurso Internacional de Lyon, convirtiéndose en la primera quesería mexicana que gana premios internacionales. Otra de las principales características de este lugar es que la producción de quesos es limitada, es decir, no se elaboran quesos todo el año porque se respeta el ciclo en el que las ovejas entran en celo de forma natural, empiezan a parir y producen leche.
Aquí podrás encontrar quesos suaves, frescos, de pasta dura, semidura y maduros, además de otros productos como yogurt y helado de queso. Al finalizar el recorrido en el que conoces a las ovejas y recibes una explicación de todas las actividades que se llevan a cabo en el rancho, podrás hacer una cata de quesos que se recomienda maridar con bebidas como tequila, mezcal, cerveza o un buen vino mexicano. Rancho San Josemaría se ha convertido en una parada obligada para quienes recorren la ruta del queso y el vino.
A 11 km del Rancho San Josemaría y a solo 15 minutos de Querétaro, se encuentra la hacienda vinícola Casa Vegil: 200 hectáreas para un máximo de 18 huéspedes que funcionan como el escenario perfecto para compartir una escapada con familia y amigos. “Buscamos conservar la arquitectura que tenemos, pero también queremos darle al huésped la comodidad de un hotel cinco estrellas”, señala Fernando Cortés, enólogo de Casa Vegil. Con su viñedo que produce vino blanco y espumoso, su área ecuestre y su alberca natural, esta hacienda del siglo XVIII puede convertirse en tu hogar mientras exploras la Ruta del queso y el vino.
Otra de las paradas imperdibles en la Ruta del queso y el vino es el Rancho Santa Marina, ubicado en el municipio de El Marqués. Este rancho agroecológico de turismo rural y regenerativo se caracteriza por la alta trazabilidad de sus quesos de vaca, cabra y oveja, su bajo impacto ambiental y su compromiso con el consumo local. Bajo la filosofía de kilómetro cero, que consiste en utilizar los alimentos y productos que se elaboran en el rancho o que se cultivan en zonas aledañas, Santa Marina ayuda a generar un buen impacto social. Aquí podrás encontrar ovejas, cabras, vacas, caballos, burros y más de quince especies de aves, las cuales ayudan al control biológico del campo, todos en un esquema de libre pastoreo mixto rotacional. Este lugar cuenta con tres propuestas turísticas: visitas guiadas, venta de productos propios y locales, y el proyecto gastronómico.
Después de disfrutar el placer del queso, es tiempo de probar una exquisita copa de vino nacional. Freixenet México es el viñedo más visitado en la Ruta del queso y el vino. Te recomendamos tomar el recorrido en el Uva Bus, donde conocerás el ciclo vegetativo de la vitis vinifera o vid, disfrutarás de los hermosos paisajes del viñedo, visitarás la cava a 25 m de profundidad y degustarás el vino espumoso de la casa. Durante los meses de vendimia, se suelen hacer actividades como talleres, conciertos y el tradicional pisado de uvas.
“Se trata de una marca familiar que ha logrado transmitir la unión tanto en sus trabajadores como en los visitantes. No solo es vino y diversión, también es pasarla en familia”, señala Ricardo García, sommelier de Freixenet México. Esta experiencia está enmarcada por un sello de excelente calidad, buen gusto y mucha buena vibra.
También puedes visitar Puerta del Lobo, un proyecto vitivinícola joven que lleva cinco años en operación. Cuentan con una filosofía de desarrollo sustentable en la que, en la medida de lo posible, evitan aplicar químicos tanto en campo, como en bodega. La propuesta integral de este viñedo te permitirá hospedarte en medio de un paisaje natural y rodeado de increíbles vistas, conocer la historia detrás de la elaboración de los vinos y deleitarte con la alta cocina de sus restaurantes.
El recorrido por el viñedo, la vinícola y la cava culmina en una vivencia que sin duda te va a dejar un recuerdo único: diseñar tu propio vino y etiquetarlo se ha convertido en el distintivo de Puerta del Lobo. “Mi sueño personal era hacer vino y lo logré. En esta etiqueta pueden escribir el suyo con la idea de que este vino se abrirá cuando lo cumplan”, dice Gustavo Romero, líder de Experiencias Turísticas en Puerta del Lobo.
Una vez que tengas tu vino etiquetado, puedes disfrutar uno de los dos proyectos gastronómicos: Restaurante Ruinas o Restaurante Sarmiento. En Ruinas te deleitarás con una cocina de humo más enfocada en la carta a la parrilla, mientras que en Sarmiento hallarás una cocina de autor que fusiona lo mexicano y lo mediterráneo.
Si te gustan las grandes experiencias culinarias, sin duda debes de visitar Bárbaro Asador de Campo, que se distingue por tres aspectos fundamentales: su propio viñedo, su vinícola y destilería, y el huerto, que es el corazón del restaurante, razones por las cuales en cada platillo tratan de enaltecer al campo y regresar al sabor original de las cosas.
Todos los fines de semana, el chef Moisés Guadarrama acompaña a los visitantes de Bárbaro a deleitarse con una rica barbacoa recién sacada de los hornos de tierra, acompañada por pulque y platillos tradicionales mexicanos.
Actualmente, la ruta del queso y el vino en Querétaro se ha convertido en uno de los mejores lugares para viajar cerca de la Ciudad de México, especialmente para quienes buscan recorridos gastronómicos, viñedos y escapadas de fin de semana rodeadas de tranquilidad. No pierdas la oportunidad de escaparte de ida y vuelta y disfrutar la propuesta vitivinícola y gastronómica de estos negocios locales que se encuentran más cerca de lo que imaginas.
Cuando visites la ruta del queso y el vino en Querétaro, o vayas a otros lugares del país por carretera, recuerda vincular tu Amex a tu tag PASE y traerlo siempre en el coche.
Entre viñedos, ranchos y pueblos mágicos, la ruta del queso y el vino ofrece una manera distinta de recorrer Querétaro. Ya sea compartiendo una tabla de quesos, caminando por Tequisquiapan o disfrutando una copa al atardecer, este viaje demuestra que algunas de las mejores escapadas son las que se viven sin prisa.
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